En el marco del 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, la Comisión de Equidad y Género de la Facultad de Odontología realizó un evento con el propósito de proyectar el corto documental Nacer con respeto: Rompiendo el silencio sobre la violencia obstétrica, y realizar una instancia de reflexión sobre esta problemática.
La actividad contó con los comentarios de la Dra. Mónica Gorgoroso, ginecóloga, referente técnica del Área de Salud Sexual y Reproductiva de ASSE, y de la Obstetra Partera Mag. Andrea Akar, docente de la Unidad Académica de Partería y Obstetricia de la Facultad de Medicina. La moderación estuvo a cargo de la Dra. Romina Gallardo, asesora jurídica de la Comisión de Equidad y Género de la FO.
El documental fue realizado por las organizaciones Gestar Derechos, Parir sin Miedo y por la Facultad de Artes. El audiovisual es fruto del trabajo conjunto entre mujeres, activistas, profesionales y artistas comprometidas/os con la defensa de los derechos durante el proceso de nacimiento. A través de relatos y testimonios, la obra invita a visibilizar, reflexionar e incidir sobre la realidad del parto y el nacimiento en nuestro país, promoviendo una cultura basada en el respeto, la información y el acompañamiento.
Esta propuesta se enmarca dentro de las líneas de acción que la Comisión viene desarrollando en relación con el Modelo de Calidad con Equidad de Género, al que adscribe la Facultad de Odontología.
Para Silvana Herou, docente de FO y coordinadora de la CEGFO, es fundamental empezar a trabajar en estos temas de forma tangencial, ya que la realidad de la comunidad educativa es diversa y hay estudiantes, docentes y funcionarias transitando diferentes etapas del embarazo. “Tenemos que empezar a hablar, estamos acostumbradas a callarnos. Tenemos que lograr que las estudiantes se empoderen”, expresó.
La docente Andrea Akar comentó que la violencia obstétrica es una forma específica de violencia basada en género, ejercida en los servicios de salud durante el embarazo, el parto, el puerperio, en la interrupción voluntaria del embarazo y se interpreta tanto de acciones como de omisiones e incluye prácticas como las que se relatan en el documental.
La ginecóloga Mónica Gorgoroso mencionó que en la violencia obstétrica hay una asimetría de saber, a la que se suma una asimetría de género. “Esta expectativa de obediencia, de sumisión, genera además estrategias de dominación, donde la violencia psicológica la vemos una y otra vez repetida en los relatos de estas mujeres”, aseguró.
Por su parte, Akar mencionó que es una herramienta pedagógica fundamental para los equipos de salud, así como para la formación universitaria y para la sociedad en general. “En sus testimonios aparecen frases que muchas de nosotras escuchamos en nuestras investigaciones, en nuestros consultorios y en espacios comunitarios. Estos relatos condensan prácticas que siguen ocurriendo”, expresó.
Pensar en la prevención de la violencia obstétrica implica tres ítems, apuntó Mónica Gorgoroso, para quien es fundamental trabajar en el diálogo con las familias y con las mujeres, sobre todo, en el consentimiento; también trabajar con los colectivos profesionales y fortalecer los mecanismos de denuncia.
Para Akar, hablar de la violencia obstétrica no es criticar a la medicina ni a los equipos de salud, es trabajar para mejorar la calidad de la atención y la salud de las mujeres, las infancias y las familias.”Nombrar a las violencias no divide, hace posible a la transformación”, concluyó.




