Museo de Anatomía Humana y Bucodental: Centro de aprendizaje activo, conservación patrimonial e innovación en la FO

El Museo de Anatomía Dr. José Luis Pagano, de la Facultad de Odontología de la Universidad de la República, constituye un espacio histórico y académico estrechamente vinculado a la enseñanza de la Anatomía Humana y a la formación de los y las estudiantes del área de la salud.

Está asociado a la Subunidad de Anatomía General y Bucodental y tiene como finalidad principal proporcionar recursos materiales para las clases teórico-prácticas de disección y para el préstamo de material esquelético para su estudio, desempeñando un papel fundamental en los procesos de enseñanza y aprendizaje de la disciplina.

Actualmente, el museo funciona como un espacio de aprendizaje activo, donde se desarrollan clases de grado y posgrado, integrando la enseñanza teórica con la observación directa de piezas anatómicas y recursos didácticos.

El museo se consolida como un espacio clave para la enseñanza, la investigación y la extensión universitaria, fortaleciendo el aprendizaje práctico de estudiantes del área de la salud y promoviendo nuevas metodologías pedagógicas vinculadas a la observación directa y la práctica profesional.

Historia del museo de Anatomía

Primera etapa (1892-1920)

Los antecedentes del museo se remontan a los primeros años de funcionamiento de la Escuela de Odontología, cuando aún formaba parte de la Facultad de Medicina. En el edificio ubicado en las calles General Flores e Isidoro de María ya existía un espacio destinado específicamente al museo, lo que evidencia la importancia otorgada desde sus inicios a la conservación y utilización de materiales anatómicos como recurso didáctico. El 10 de diciembre de 1919 fue designado el dentista Humberto Torrano como encargado honorario del museo, cargo que desempeñó hasta 1922, en un período previo a la independencia institucional de la Escuela de Odontología.

Posteriormente, y tras la creación de la Escuela de Odontología como institución independiente de la Facultad de Medicina en 1921, el museo continuó funcionando como apoyo a las actividades docentes. Aunque durante algunos años no existió un funcionario específicamente asignado a esta tarea, los registros de ingreso de materiales y los planes de estudio de la época permiten inferir la utilización permanente de las colecciones anatómicas en las actividades prácticas de enseñanza.

Segunda etapa (1928-2001)

La segunda etapa comenzó en 1928, cuando esta escuela obtiene completa autonomía dentro de la universidad. A continuación, en 1929, con la ley 8.433 del 18 de junio se crea la Facultad de Odontología y en 1930 se aprueba el traslado a su actual ubicación que se efectivizaría en 1940. A partir de entonces y hasta la década de 1960 tiene a su cargo como única carrera, la formación de grado de Doctor en Odontología.

Un período de especial relevancia para el desarrollo del Museo de Anatomía comenzó en 1933 con la participación del Dr. José Luis Pagano, quien formalmente fue nombrado jefe de museo en 1938 y posteriormente director de este en 1949. Bajo su dirección, el museo alcanzó un importante crecimiento tanto en calidad como en cantidad de materiales anatómicos. Sus trabajos sobre dientes, colecciones óseas, preparados anatómicos y conservación de piezas cadavéricas mediante técnicas de fijación en formol otorgaron al museo un destacado valor científico y didáctico. Asimismo, sus aportes en fotografía anatómica contribuyeron a consolidar al museo como un espacio emblemático dentro de la Facultad de Odontología. La relevancia de su labor fue tal que actualmente el museo lleva su nombre como reconocimiento a su trayectoria y dedicación institucional.

Con posterioridad, el Dr. Alberto Sanguinetti continuó fortaleciendo el rol del museo como proveedor de materiales para la enseñanza práctica. Durante su gestión se realizaron numerosas disecciones anatómicas y se incrementó considerablemente la colección de preparados utilizados en las clases. El museo no solo funcionaba como espacio de conservación y exhibición, sino también como ámbito de estudio directo para estudiantes y docentes, favoreciendo la observación y el aprendizaje práctico de la Anatomía Humana.

Más adelante, durante la jefatura del Dr. Héctor Ricardo Cappuccio, el museo amplió aún más su función expositiva y académica. Se desarrollaron importantes colecciones de huesos, cortes anatómicos, desgastes y tallados, así como disecciones de gran detalle y valor pedagógico. En este período, el museo cumplía una doble función: por un lado, era un centro de provisión de materiales anatómicos para las clases prácticas y, por otro, constituía un espacio de exhibición y conservación patrimonial de gran riqueza académica e histórica. El salón del museo funcionaba además como aula, integrando directamente la enseñanza con la observación de las piezas anatómicas.

Sin embargo, hacia finales del período de actuación del Dr. Cappuccio se produjeron importantes modificaciones edilicias en el cuarto piso de la facultad que afectaron profundamente al museo. La redistribución de espacios implicó la pérdida de su salón principal y de los depósitos destinados al almacenamiento y procesamiento de materiales anatómicos. Esta situación provocó el embalaje y dispersión de numerosas piezas y recursos didácticos, generando un deterioro significativo en la organización y conservación de la colección.

El museo de Anatomía del siglo XXI

En el año 2001 asumió la dirección del museo el Dr. Pablo Escudero, quien impulsó un proceso de recuperación institucional y académica del mismo. Frente al deterioro existente, logró recuperar un espacio físico para reinstalar el museo y reorganizar las colecciones anatómicas. Se restauraron vitrinas históricas, se clasificaron las piezas por temáticas y se elaboró material cartográfico y descriptivo para mejorar la exposición. Asimismo, se implementó una concepción pedagógica renovada, basada en entender al museo como un actor activo dentro del proceso educativo y no únicamente como un espacio de exhibición estática.

En este sentido, se desarrolló una colección específica de huesos y dientes destinada al préstamo para estudiantes, favoreciendo el acceso al material anatómico fuera del horario de clase. Además, el museo se mantuvo abierto varios días de la semana, incluyendo sábados, facilitando el estudio autónomo y la interacción directa de los estudiantes con las piezas anatómicas. Paralelamente, se organizaron colecciones destinadas específicamente al uso docente en clases prácticas, integrando los recursos museográficos con las actividades curriculares de la Cátedra de Anatomía.

En el año 2022, el Prof. Fernando Taramasso Bernasconi continúa el legado académico y pedagógico impulsado previamente por el Dr. Pablo Escudero, profundizando el proceso de recuperación, fortalecimiento y modernización institucional del Museo de Anatomía. Durante este período se amplía el espacio físico destinado al museo, permitiendo mejorar la organización de las colecciones y aumentar significativamente la cantidad de materiales anatómicos disponibles para la enseñanza. Esta ampliación también favoreció un incremento en el aforo del salón, posibilitando una mayor participación de estudiantes en las actividades académicas y prácticas desarrolladas en el museo. Asimismo, se incorporan nuevas piezas y recursos didácticos destinados tanto a las actividades curriculares de grado como de posgrado.

Bajo esta nueva etapa, el Museo de Anatomía deja de concebirse únicamente como un espacio de enseñanza y exhibición, consolidándose como un espacio integrador de las funciones sustantivas docentes de enseñanza, investigación y extensión. El museo pasa a funcionar activamente como ámbito para el dictado de clases de grado y posgrado, favoreciendo la articulación entre los contenidos teóricos y la observación directa de materiales anatómicos. De esta manera, el espacio fortalece su papel como recurso pedagógico dinámico dentro de la enseñanza de la Anatomía Humana, promoviendo metodologías de aprendizaje más participativas, contextualizadas y vinculadas a la práctica profesional.

La evolución histórica del Museo de Anatomía refleja la importancia de los recursos anatómicos y museográficos en la enseñanza de las ciencias básicas en odontología. Más allá de su valor patrimonial, el museo constituye un espacio pedagógico que favorece el aprendizaje significativo, la observación directa, el estudio autónomo y la integración entre teoría y práctica. Su trayectoria evidencia cómo las colecciones anatómicas pueden transformarse en herramientas didácticas fundamentales para la formación de los profesionales de la salud, particularmente en disciplinas donde el conocimiento morfológico resulta esencial para la práctica clínica.

Fuente: Texto de los doctores Pablo Escudero y Fernando Taramasso

El museo está abierto para estudiantes los siguientes días y horarios:

Lunes y miércoles de 10 a 12 h. y de 14 a 17 h.

Martes y jueves de 9 a 22 h.

Viernes de 9 a 13 h. y de 14 a 18 h.

Los días martes, jueves y viernes, el museo cuenta con apoyo docente.

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